Cada año, en cuanto empezaba el verano, mi papá llegaba con cajas de lichis. Mi mamá hacia agua de lichis, paletas de hielo de lichis, panacotta de lichis y congelábamos pulpa de lichis para tener cuando la temporada terminara.
Yo recuerdo perfectamente el estar sentada frente a la televisión con medio kilo de lichis y no me levantaba hasta que me los terminaba. Sin temor a equivocarme puedo decirles que es mi fruta favorita. ¡Que fuerte esa declaración! Pero sí.
Algo tiene el verano que hace deliciosas todas las frutas que trae consigo, de científica no tengo nada pero debe ser algo relacionado con la cantidad de agua y la influencia de la temperatura en la maduración.
Ademas de ser deliciosos, me gustan los lichis porque cada quien escribe su nombre como quiere; algunos como yo lo escriben lichi, su forma fonética; otros por su nombre científico abreviado, litchi, y algunos mas en su versión en ingles, lychee; también hay quien lo escribe leechee o lichee pero esas ya son excentricidades.
Este delicioso alimento ha cobrado mucha popularidad en la cocina saludable por sus múltiples beneficios; es rico en vitamina C y es considerado un super alimento como el coco o la chia por su alto aporte de nutrientes.
Que bendición vivir en Sinaloa donde la tierra, el clima y la altura son tan amigables que adoptaron al árbol oriental de la “delicia de reyes”; que bendición vivir aquí donde las podemos comprar en los semáforos o en las fruterías de las colonias.
Los arboles de lichi florean en febrero y los frutos se pueden recoger desde los primeros de mayo.
Y pues he decidido catalogarme a partir de hoy como especialista en lichis y con el honor que este titulo me confiere, les voy a compartir algunos tips sobre como comer esta exotiquez de la naturaleza.
1.- La corteza áspera y roja deberá ser removida con los dedos y nunca con los dientes; léame usted bien, con los dedos y nunca con los dientes; ya que el sabor de la cascara es tan amargo que no le van a quedar ganas de probar otra en un buen rato.
2.- La pulpa carnosa y nacarada deberá se deleitada con el máximo interés de prolongar la experiencia el mayor tiempo posible; disfrute usted de la jugosidad que emana de este pequeño ser y la explosión de sabores acido-dulzones que inundaran su boca.
3.- El hueso por ningún motivo deberá ser tragado, ni masticado; es más, manténgalo en su boca el menor tiempo posible y pongamos atención con los niños pequeños ya que el hueso puede llegar a ser bastante grande y provocar asfixia.
Yo lo invito a comer todos los lichis que pueda en esta temporada que empieza, y si nunca los ha probado, este es el momento.
Atenea Mar
Especialista en Lichis
Foto de: maXmemes


Comments
2 responses