Comer siempre ha sido una necesidad para los seres humanos, es una de las maneras que tenemos de subsistir, la que nos da más energía, la que nos hace crear antojos y tambien la que hace que podamos mezclar nuestros gustos. Nuestros paladares pueden o no ser muy finos, eso no importa, lo que importa son los gustos que vamos adquiriendo a lo largo de nuestra vida. Entre más exótico sea, mayor es nuestra curiosidad y quién mejor que los chilangos para despertar nuestros intereses culinarios con bocadillos que tal vez nunca nos cruzaron por la mente. Por eso es que existe este peculiar mercado, el Mercado de San Juan.

Este lugar es en realidad cuatro mercados juntos, se ubica, en el barrio de San Juan en el Centro Historico de la Ciudad de México y obviamente es el mercado al que tienes que ir, por que no puedes ir a la Ciudad de México y no a ir a un mercado, particularmente este y créeme que de este saldrás con una experiencia que siempre recordaras. El Mercado de San Juan originalmente comenzó como una fabrica tabacalera de Ernesto Pugibet. Por eso es que el Mercado en realidad se llama Mercado de San Juan Pugibet. Aunque tambien comenzó cuando las personas alrededor vendieron cosas como conejos, lechones, patos, verduras y lo que pudieran vender y poco a poco el mercado se convirtio en lo que es actualmente.

Lo que más caracteriza en este mercado es el hecho de que tu puedes comprar platillos extremadamente exóticos como vibora o inclusive león. Ahora, sonara un poco raro e inclusive puede que hasta parezca ilegal lo que les digo, pero al contrario todo lo que se vende es legal y proviene de granjas que cuentan con permisos de la SEMARNAT. Recuerda que si estas leyendo esto y aún así quieres, tu sabes a lo que te metes, sobre todo porque en el menú puedes encontrar cosas como carne de zorrillo, salsa de xoconostle, mixiote de cocodrilo, crepas de chapulines, gorditas de pato, escorpiones y cosas que uno podría considerar normales también, no todo tiene que ser un platillo basado en un animal que usualmente no comeríamos. Obviamente al entrar podrás darte cuenta que los sonidos son los de cualquier mercado, obviamente escuchar león o escorpión no es algo común al hablar de productos que venden, a menos que sea el apodo de alguien, pero esto es lo que lo hace peculiar.

El chiste de todo esto es que tu busques ese platillo o sabor que tu consideres especial y que se quede contigo toda la vida. Algo que tienes que considerar e igual y esto ayuda en tu decisión es que muchos de los clientes son extranjeros y obvio también los precios varían dependiendo de que animal estés dispuesto a comer.
Aqui un video sobre el Mercado de San Juan


