Se habla mucho sobre la alimentación de los niños, sobre la importancia de que coman alimentos que los nutran y les aporten las vitaminas y minerales que necesitan; pero poco se habla sobre la alimentación de los niños desde el punto de vista gastronómico.
La mayoría de los restaurantes tienen en su menú un apartado especial para niños, ahí por lo general podemos encontrar hamburguesas, dedos de pollo o queso, hot cakes en el caso de desayunos; pero no contemplamos el daño que hacemos a la generación que viene, al ofrecer esa opción en el menú.
Privamos a nuestros niños de la gran oportunidad que es conocer y estamos entrenando paladares perezosos.
Vayamos de lo regional a lo global; con la gran variedad que tiene nuestra gastronomía mexicana me parece un crimen que hagamos que los niños pierdan la oportunidad de degustar algo que nunca antes hayan probando de nuestra complejisima cocina mexicana por limitar su menú a estas predecibles opciones. Además necesitamos transmisores generacionales de nuestra cultura ¿cuantas recetas no se habrán perdido ya solo por falta de interés? Porque no hubo nadie que quisiera seguirlas preparando ni continuar comiéndolas.
Las nuevas generaciones con el mundo entero al alcance de sus manos gracias al internet y las redes sociales, están formadas por individuos ricos en cultura del mundo, hay que invitarlos a fortalecer esa globalidad desde la comida también y hacerlos ademas de buenos ciudadanos, embajadores de su cultura, comida y tradiciones.
Yo los invito a ofrecer voluntariamente a fuerza y de vez en cuando, algún platillo del “menú de adultos” a las pequeñas copias que han hecho de ustedes mismos. El riesgo mas grande que corremos es que les encante.

