Todavía no salía de México y ya extrañaba los tacos; supongo que eso es lo que pasa cuando te vas con el antojo.
Viajé a las Vegas este fin de semana y me la pasé extrañando la comida mexicana, ¿suena a exageración? les prometo que no lo es.
No soy mucho de hamburguesas y pizza, soy gordita porque me gustan mucho los taquitos y las quesadillas; con queso y sin queso.
Yo frente a las fuentes del Bellagio extrañando los taquitos
Siempre que salgo de mi país extraño muchísimo la comida mexicana, soy de las que cargan con tajín y valentina en la maleta. Cuando viví en Chile, mi pololo* chileno se burlaba de mi porque llevaba mas comida que ropa en la maleta; llevaba todo para hacer mole, hasta las galletas de animalitos, llevaba cebada para hacer agua, axiote, mermelada de lichi y hasta encargué tascalate de Chiapas para presumirlo a los chilenos. Me preguntaban ¿por qué andábamos los mexicanos llevando salsas en la maleta por todo el mundo? yo les contestaba que porque extrañábamos mucho… la verdad es que no quería ser grosera y decirles que si su gastronomía fuera patrimonio de la humanidad también ellos andarían traficando con merken* en sus viajes; pero no, no lo dije, fui encantadora y les conté de nuestra basta gastronomía, de como la cocina del norte es tan distinta a la del centro y la del sur, una y mil veces les explique que tex-mex no es comida mexicana y que la mayoría de los mexicanos no tenemos en nuestra dieta base burritos y fajitas; esto era otra cosa que me molestaba y es que para ellos todos los tacos son fajitas; ¡que alguien los ayude, por favor!
Y bueno, en este viaje el problema fue que quería tacos, me rehusaba a comer tacos gringos y sufrí amargamente tres días y mientras me amargaba engullendo una hamburguesa de las In-n-Out, o zampándome unos waffles del Denny’s, me puse a pensar si había algún estudio científico sobre esto y a continuación les expongo mi teoría basada en mi pura nostalgia gastronómica y con el único fin de saber si alguien la apoya para que haga la investigación científica real.
Super triste en las vegas sin comida mexicana
El chile y la capsaicina.- Como sabemos la comida mexicana suele tener grandes cantidades de capsaicina por los chiles que usamos en las preparaciones, la capcicina es una sustancia que encontramos principalmente en las venas de los chiles y produce una sensación térmica producto de una irritación que es adictiva, si, así como lo leen, el picor es adictivo. Entonces básicamente nuestra gastronomía nos tiene adictos a ella.
La Variedad.- De la comida mexicana nunca te cansas, ¡nunca! y podrías no repetir un platillo en cinco años si así lo quisieras.
La Creatividad.- Acabo de estar en Tlaquepaque y cene en un restaurant nuevo que se encuentra sobre el Andador Independencia llamado 1910; ahí me sirvieron unos camarones almendrados con salsa de naranja, ¡que cosa mas buena! con la creatividad que caracteriza a los cocineros mexicanos y el paladar Gourmet nato que Dios nos dio; ¿como no amar nuestra gastronomía?
Lugar horrible del mundo donde no hay trompo de pastor
Yo no se, pero yo ya llegue a México y ya me comí unos tacos al pastor; ya soy feliz y empezare a preparar mi dotación de chiles para mi próximo viaje; sugiero a usted viajero mexicano hacer lo mismo.
Diccionario chileno
*Pololo: Novio
*Merken: Ají seco y ahumado, tipico del sur de Chile

