Si tienes la fortuna de tener un viajero/a en tu vida, sabes que tienen algo como un iman que te atrae hacia ellos como abejas a la miel. Pero cuidado, su naturaleza los hace efímeros y aunque pueden establecer lazos sentimentales muy profundos que traspasan la distancia y tiempo, es probable que su presencia física desaparezca de tu vida al momento en que emprendan su próximo viaje. Es por eso que les dejo aquí los 14 motivos por los que no debes enamorarte de un viajero y que a la vez los hace completamente irresistibles.
1.- SABEN HACER MUCHAS COSAS
No es de extrañarse que los viajeros tengan muchas habilidades que el resto de los mortales no tienen. Tu viajero favorito probablemente aprendió a cocinar en la india, o de serigrafía en Chile, probablemente sepa bastante de fotografía y descubrirás que es todo un estuche de monerías que te va a parecer simplemente admirable.
2.- ENCUENTRAN BELLEZA EN LAS COSAS SIMPLES
Todas las ciudades se ven distintas en los ojos de los viajeros, aprenden a observar las cosas de verdad, no solo verlas sino descubrir lo que las hace ser lo que son. Pueden perder el aliento con un atardecer, pasar horas en un mirador, resignificar los alimentos, conmoverse con un músico callejero, extasiarse con una bebida, y tomar mil fotos a un simple objeto decorativo: para ellos nada es ordinario.
3.- NO TIENEN MIEDO DE ESTAR SOLOS
Han pasado tantas horas con ellos mismos que ya no tienen miedo de estar sin compañía. Se vuelven independientes y saben que no necesitan a nadie; por lo que si deciden compartir su tiempo y su vida con alguien es realmente porque lo desean y no porque lo necesitan.
4.- SON GENEROSOS
Han disfrutado de la generosidad desinteresada de tanta gente que ellos desean dar lo mismo de vuelta. Les han ofrecido un lugar donde dormir, un espacio en la mesa, un caldito y un té en la enfermedad, una herramienta que necesitaban y tantas cosas provenientes de casi desconocidos que les devuelve la fe en la humanidad y buscan expandir esa ola de dar sin mirar a quien y sin esperar nada a cambio.
5.- SE CONOCEN
En el camino han pasado por tantas situaciones que saben perfecto lo que les gusta y lo que no, lo que están dispuestos a hacer por conseguir algo, lo que su cuerpo permite tolerar y como reaccionar ante las circunstancias en las que los pone la vida.
6.- NO SON QUEJUMBROSOS
Han estado en situaciones de mucho frío, calor, sed, hambre, malestar, hinchazón, dolor, enfermedad y muchas de esas en condiciones muy precarias, por lo que no cualquier ventisca los abruma. Probablemente cuando todos se estén quejando del frío, ellos se acuerden de cuando estuvieron en el fin del mundo y dirán -¡bah, esto no es nada!
7.- SON EUFORICOS
Han aprendido que las grandes cosas se celebran; como llegar a la cima de una montaña o a esa playa virgen al final de un largo sendero. No te sorprenda verlos gritar, reír o saltar en extremo.
8.- NO LE TIENEN MIEDO AL RIDICULO
Saben que cada momento es irrepetible, no saben cuando volverán a ese festival increíble de música electrónica o a ese desfile de carnaval y van a tratar de hacer ese momento lo mas memorable posible.
9.- NO TIENEN COMPLEJOS
Han visto que la belleza viene en formas, colores y tamaños diferentes. Se han dado cuenta como su propia belleza es apreciada de forma distinta en cada lugar que visitan y como la percepción no es controlable; aceptan sus cuerpos como son, y celebran las características que los hacen ser.
10.- NO TIENEN MIEDO A DECIR LO QUE PIENSAN
En una marcha siempre vas a encontrar viajeros; saben el poder que tiene su voz aunque sea solo una y saben de la fuerza que se genera cuando resuena con otras mas. Ademas regularmente son personas cuya cultura es amplia y tienen los argumentos necesarios para defender sus posturas.
11.- SE ATREVEN
¿Aprender a surfear? ¿Lanzarse en paracaídas? ¿Bucear en las profundidades del mar? ¿Probar platillos exóticos? La percepción de los “limites” es muy distinta para los viajeros.
12.- ESTAN EN PAZ
Los viajes tienen una conexión con la espiritualidad, alinean los chakras, nivelan el aura, te conectan con tu Dios, sea cual sea en el que creas; pero sobre todo, te vuelven mas inteligente emocionalmente.
13.- SON LIBRES
Han probado la libertad y se han hecho adictos a ella. Son pájaros y si te enamoraste de uno, no querrás cortar sus alas, pues eso fue lo que te enamoró en primera instancia.
14.- SON FELICES
Se han maravillado tanto, su corazón ha saltado de emoción en tantos momentos que simplemente son felices y agradecidos por lo que han vivido.
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