Hay una frase que dice que “Roma es la prueba de que algo puede estar completamente en ruinas y un así ser hermoso” y es verdad.
Estos relatos de viaje me gusta contárselos de forma muy personal. Espero les guste cómo se los cuento y no les aburra que me salga un poco de el turismo y la comida propiamente.
Roma es enigmática. Cada una de la piezas, que cuál rompecabezas desarmado tiene uno que ir uniendo con la historia que conocemos de la ciudad y lo que los guías y locales te van contando, encierran un secreto, que en casos es tangible como el intenso sabor del queso y guanciale en un carbonara y en otros se queda completamente en el imaginario, como cuando te pierdes observando el vaticano desde la cerradura o admirando la pirámide que salta entre las ruinas de la ciudad.

Roma me dio la bienvenida con una celebracion, o más bien dos. Mi querida amiga Myrna se casaba y su cuñado cumplía años un día antes de la boda. Es padrísimo poder convivir con locales cuando visitas un país porque esto te la da oportunidad de conocerlo mejor. En estas celebraciones de las que me siento muy feliz de haber sido parte aprendi varias cosas. Aprendi que los italianos y los mexicanos tenemos un par de cosas en común: la importancia que le damos a la familia y que en comida no se repara. Otra cosa que aprendi con la nueva familia italiana de mi amiga es que la comida se comparte, no es como que este descubriendo aquí una cortesía de la vida, me refiero a que los italianos disfrutan de compartir la comida, deleitarnos todos con lo mismo, ver que al otro lo hace feliz lo que prueba y eso es algo de lo mas bonito y generoso que hay en este mundo.

La belleza de Italia es otra cosa que no pasa desapercibida. Italia es bella de tantas formas. Las ciudades son bellas, los paisajes son bellos, la comida es hermosa, la gente es guapa y se visten divino (desde mi punto de vista, mucho mejor que los franceses y los ingleses).
Les voy a contar un poco de la comida tan deliciosa que probé en Roma
Roma fue mi primer ciudad Italiana así que aquí conocí lo que es verdaderamente la pizza. Probé dos que me fascinaron, una está en la estación de metro Tiburtina, se llama Alice y es pizza al taglio, esto significa que la tienen en grandes charolas y tu les dices cuánta cantidad quieres que te corten y te la cobran de acuerdo al peso, de aquí me fascinaron dos, una que tenia arúgula y prosciutto y una de nutella ¿ustedes sabían que la nutella es italiana? bueno pues yo no sabia y no solo aprendi que la nutella es italiana sino tambien que los italianos están sumamente orgullosos de ella y la usan en diversos postres y en grandes cantidades, para fortuna nuestra; la segunda fue de la Pizzería Cotta a Legna está muy cerca de Tiburtina y creo que tienen servicio a domicilio, aquí pedimos una por cabeza y esta pizzería me presentó el tartufo (trufa negra) que ya tiene un lugar especial en mi corazón.

Las pastas mas tradicionales de Roma son la Cacio e Pepe, la Carbonara y la Amatriciana. La Cacio e Pepe la probé en un restaurante que se llama Ai Balestrari que tiene varias sucursales pero yo fui a la de Campo di Fiore ahí ademas pobre Hojas de Salvia Capeadas que estaban deliciosas y probé por primera vez el Tiramisú verdaderamente italiano.

La Carbonara y la Amatriciana las probé en el Ristorante Acquasale y las dos estaban deliciosas, en este lugar pude notar lo apasionados que son los italianos en la cocina; la cocina italiana tiene algunas reglas y códigos que se respetan y defienden y aquí me di cuenta que lo que iba a probar era tan rico y sofisticado como genuino.
Tuve la oportunidad de pasar a la cocina para ver como preparaba el Chef Alessandro Rosati la pasta y cuando le pregunte si lo que estaba agregando era tocino, me dijo que no, que era Guanciale y mientras me lo decía giraba su dedo indice tocando el lugar donde algunas personas tienen hoyuelos en las mejillas, luego me entere que esta es la forma que tienen los italianos de expresar con señas que algo es bueno para el gusto.

También muy cerca de Tiburtina pude probar mi primer Gelato y no fue cualquier Gelato ya que este estaba dentro de un delicioso brioche. Se podría pensar que un pan tan francés no va con algo tan frio e italiano pero la combinación es deliciosa, el Gelato en Brioche es típico de Sicilia y yo lo busque despues en otras gelaterias y no lo encontré así que si tiene la oportunidad de probarlo hágalo, me lo agradecerán.
Otra cosa que me llevaron a probar fueron unas brochetitas de cordero llamadas Arrosticini; ¡son bien ricas! Me llevaron a probarlas a un lugar a las afueras de Roma que se llama Laboratorio 3. Es un lugar muy de locales ya que no es fácil llegar en trasporte publico pero vaya que se come muy bien; también probé ahí unas bruschettas de tartufo que me quería ir para atrás de lo buenas que estaban.
En cuanto a los atractivos turísticos, Roma es tan bella y majestuosa que no terminaria de contarles todo lo bello que vi, así que me enfocare en platicarles de dos lugares que no sabia que existían y que me fascinaron.

Uno es la cerradura. En la Colina del Aventino frente a la Iglesia de San Anselmo hay una gran puerta verde con una cerradura que tiene una vista privilegiada; si acercas el ojo a la cerradura podrás ver un hermoso camino delimitado por arboles y al final de ese camino, al fondo y a lo lejos, se puede observar la cúpula de San Pedro, esta no es una de las atracciones mas famosas pero si tienes un poco de tiempo extra es algo bien bonito que hacer en Roma.
La Pirámide es otra de las ruinas de roma que si bien no es muy popular, emerge imponente entre las demás ruinas a su alrededor, se encuentra frente a la Porta de San Paolo y el contraste es inquietante. Yo no sabia que había una pirámide en Roma y jamas me lo imagine, quizá por eso es que me impresiono tanto. Esta pirámide se construyo como sepulcro de Cayo Cestio y hay un recorrido para visitarla.

Roma es una ciudad que es bien lindo visitarla pero es mas rico vivirla y aún más rico aun comerla.
Muero por regresar.




