¡Que lindo es Veracruz! (o el día que probé los Tegogoles)

Nuestra primera parada fue en La Parroquia para tomarnos un Lechero y una bomba; el Lechero es un cafe con leche cuyo vaso debe ser golpeado…

 

Hace algunos años hice un viaje bastante peculiar con una de mis mejores amigas @claudinisima y visitamos Veracruz. Teníamos poco tiempo para estar ahí así que en un día recorrimos muchisimas partes.

Nuestra primera parada fue en La Parroquia para tomarnos un Lechero y una bomba; el Lechero es un cafe con leche cuyo vaso debe ser golpeado con la cuchara “tin tin tin” para que te puedan servir la leche; y la bomba es una suave y deliciosa concha rellena de nata.
Veracruz y La Parroquia son expertos en la estimulación auditiva, entre el “tin tin tin”, la marimba y las risas de los comensales mis oídos se deleitaban al mismo tiempo que mi paladar; este lugar es todo un icono Veracruzano.

Muy cerca de La Parroquia está una sucursal de la deliciosas Nieves Güero Güero, nombre que se les dio por el llamado que se hace a los clientes de -Pásele Güero, pásele güera- super artesanales y deliciosas.

También fuimos a probar los “Toritos” a Boca del Rio, estos licores con alcohol de caña y frutas son deliciosos, cremositos y refrescantes; los pueden encontrar de cacahuate, guanábana, coco, mango, fresa, nanche y algunos otros deben su nombre a que después de probarlos decían los jornaleros que se sentían como “toros”. Los pueden encontrar en “La Chata” en el corazón de Boca del Río.

Pero lo que marco mi viaje a Veracruz fueron los “Tegogoles” (o es Tegogolos?); estos caracolitos prehispánicos, originarios de la laguna de Catemaco, fueron una experiencia llena de estímulos de diferentes índoles; primero no los encontrábamos por ningún lado, como muchas especies sufre de sobreexplotación; cuando por fin los encontramos en el Mercado Hidalgo donde se come delicioso y se puede comprar marisco fresco; nos los dieron lógicamente crudos y al abrir la bolsa se despedía un olor horrible a calcetín viejo; imposible comerlos así. Tuvimos que buscar un lugar donde nos los cocinaran y cuando por fin los probamos, la verdad es que no estaban tan mal; nos los preparon a modo de coctel y su sabor es único.

Como pueden darse cuenta la diversidad de la Gastronomia veracruzana es super extensa y aunque el sabor del marisco del golfo es muy distinto al marisco del pacifico, no deja de ser delicioso. Ademas dicen que solo Veracruz es bello y ¡vaya que lo es!
La marimba, los vestidos blancos y vaporosos, las olas de sus playas, sus bailes y canciones, a mi cada que veo bailar “la bruja” en vivo se me enchina el cuero y cuando escucho a Lila Downs cantar “la bamba” se me pone contento el corazón.

Tip: Pídale a los niños que buscan la moneda en el mar que le enseñen a hacerlo, ¡yo lo logre en el tercer intento!

Atenea Mar

 

Foto: Victor Rodríguez de la Cruz