Temporada de Chiles en Nogada

Dice una amiga que los mexicanos somos Gourmet de nacimiento y yo pienso que es verdad Por todas las etapas por las que ha pasado la gastronomía mexicana ha habido…

Dice una amiga que los mexicanos somos Gourmet de nacimiento y yo pienso que es verdad
Por todas las etapas por las que ha pasado la gastronomía mexicana ha habido gloria.
La cocina mexicana como la conocemos actualmente es bastante nueva. Si nos ponemos a pensar que llevamos apenas 200 años de independencia que después durante la revolución lo que menos preocupaba era el rescate de la cocina mexicana y la tendicia estaba en lo francés, aunado a esto el que las abuelas mexicanas se iban a la tumba con sus recetas que atesoraban ¡con un recelo! que vaya usted a saber para que sirvió.
Y señoras y señores, cada día evoluciona. Es como la gripe.
En medio de una de estas evoluciones nació el Chile en Nogada, una genialidad de la Gastronomia Mexicana que cada año reporta ventas de un aproximado de 2 millones y medio de Chiles en Nogada solo en Puebla.

El Chile en Nogada tan independentista con todo el nacionalisimo en sus colores y todo el contraste de la mano Europea en sus texturas e ingredientes, como la tendencia a las cremas, el picadillo agridulce y la nuez de castilla. Su cuna dentro de la fe a mano de unas monjas que mayor contraste que ese con el chile verde y con la rebeldía muy mexicana de mezclar carne de cerdo con carne de res.

Se les da el reconocimiento de platillo barroco por la semejanza del dorado del capeado con la riqueza de las clases.

Para prepararlos esta es la receta.

 

(la Nuez de Castilla sabe mejor en la rogada si esta antes fue rezada, esto es que las monjas pelan la Nuez de Castilla mientras rezan sus rosarios a cambio de una ayuda económica)

La receta tradicional consta de un relleno que a modo de picadillo mezcla carne de res y de cerdo molidas, trozos de uvas, duraznos, manzanas, acitrón, cebolla y ajo, junto con especias como canela, clavos de olor y comino. Este picadillo se mete dentro de un chile poblano, al cual previamente debió haber sido pasado por un comal para poder pelarlo y desvenarlo. Una vez rellenos se procede a capear los chiles y por último, se baña el chile con una crema de nuez de castilla llamada nogada, que se adorna con granada y perejil.

Los lugares que se respetan en Puebla, realizan los chiles en negada con ceremonoicidad en sus procesos y sus ingredientes tradicionales sindo solo el acierton de biznaga que como se encuentra en peligro de extinción se considera valido omitirlo o sustituirlo por piña confitada.

Antes de visitar Puebla, había probado los Chiles en Nogada en un par de ocasiones y no me habían gustado para nada, me parecían como que nada tenia que ver la nogada, con el relleno, o con el capeado del chile. Pero ¡Oh glorioso Chile en Nogada que probé en Casareyna! con su correcto y preciso balance de sabores. Si tuviera que nombrarlo con una sola palabra seria “armonía” todo era perfecto, hasta el maridaje con vino rosado mexicano que me sugirió el capitán de meseros .
Y es que para probar Chiles en Nogada, Puebla mis chiquitos. Hasta Nogada extra me sirvieron. Ellos si que saben.

Ademas los Chiles en Nogada de Casareyna están certificados, yo me comí el chile
No. 8064 de la temporada, su meta de este 2018 es llegar a los 15mil.